El control de plagas en colegios y guarderías de València exige algo que en ningún otro sector es negociable: la seguridad de los niños viene siempre por delante del calendario. Trabajamos fuera del horario lectivo, con productos autorizados por Sanidad y protocolos pensados para patios, comedores y zonas de recreo. Los avisos más habituales llegan por nidos de avispas en el patio o en el pinar del centro y por procesionaria en los pinos, dos plagas que en primavera obligan a actuar rápido.

Plagas críticas en el sector
En centros escolares las dos plagas que más preocupan son la procesionaria en los pinos del patio o de las zonas ajardinadas, muy activa entre finales de invierno y primavera, y los nidos de avispas que aparecen en aleros, patios y zonas de recreo durante el buen tiempo. Ambas son un riesgo directo para los niños: la procesionaria por sus pelos urticantes, que pueden provocar reacciones fuertes en piel y ojos con solo tocar el suelo donde han pasado las orugas, y las avispas por el riesgo de picadura en zonas de juego donde los niños corren sin mirar dónde pisan. En centros con jardín o huerto escolar también vigilamos hormigas y otros insectos que puedan afectar a las actividades al aire libre.
Protocolos y seguridad infantil
Todo el tratamiento se planifica fuera del horario lectivo, normalmente por la tarde, en fin de semana o durante vacaciones escolares si el centro lo prefiere. Usamos productos autorizados por Sanidad, señalizamos la zona tratada y respetamos los tiempos de seguridad antes de que los niños vuelvan a usar el espacio, sin excepciones aunque suponga esperar un día más. El centro recibe siempre un registro del tratamiento, útil de cara a la dirección, al AMPA o a cualquier inspección de la Conselleria.
Cómo trabajamos en colegios y guarderías
Revisamos primero los puntos de riesgo: pinos y zonas ajardinadas para procesionaria, aleros y estructuras exteriores para nidos de avispas, y cocina o comedor si hay plagas asociadas a la zona de catering. Con el servicio de control de plagas planificamos revisiones antes de las temporadas de mayor riesgo, para actuar de forma preventiva y no solo cuando ya hay un nido o una oruga a la vista. En guarderías, además, ajustamos los productos y los tiempos de seguridad al hecho de que los niños son más pequeños y pasan más tiempo a ras de suelo, en contacto directo con patios y zonas de juego.
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