Las termitas subterráneas son la peor sorpresa que puede llevarse una finca antigua de Ciutat Vella: entran por el subsuelo, avanzan por dentro de vigas y tabiques, y cuando se ven ya han comido meses de madera. En El Carme, la Seu o el Mercat, con edificios de más de setenta años, no es raro encontrar colonias activas bajo el suelo. Antes de picar una pared o tirar un mueble, conviene mirar bien qué hay dentro.

Cómo reconocerla
Las termitas subterráneas no se ven a simple vista: trabajan escondidas y solo delatan su presencia con señales indirectas.
- Cordones de barro subiendo por la pared, desde el suelo o una arqueta, como un tubo fino de tierra apelmazada.
- Madera que suena hueca al golpearla, aunque por fuera parezca intacta.
- Enjambres de alas sueltas cerca de una ventana en primavera, señal de que una colonia cercana ha "volado".
- Puertas que de repente ceden o rodapiés que se hunden al pisar.
Si ves cualquiera de estas señales en tu vivienda del centro, mejor no esperar: cuanto más tiempo pasa, más viga se pierde.
Por qué el casco antiguo es terreno fácil
En Ciutat Vella se juntan tres cosas que la Reticulitermes (la especie más habitual en la comarca) necesita: madera vieja, humedad de fincas centenarias y contacto directo con el terreno. Los sótanos, las arquetas y los patios de luces de barrios como El Carme o la Xerea son autopista directa desde el subsuelo hasta las vigas del techo. La huerta de Alboraya y el antiguo cauce del Turia, con su vegetación, tampoco ayudan a mantener alejada a la colonia.
Cómo la eliminamos
No tratamos "a ciegas": primero localizamos la colonia y decidimos el método según dónde esté.
- Sistema de cebo: estaciones que las obreras llevan hasta el nido y acaban con la reina, sin obra ni picar paredes.
- Barrera química perimetral: tratamiento en el terreno alrededor de la vivienda para cortar el paso desde el subsuelo.
- Inyección directa en la madera afectada, cuando la colonia ya está dentro de una viga o un tabique.
Todo el proceso queda documentado y con garantía por escrito, con productos autorizados por Sanidad aplicados por personal con carné de aplicador de biocidas. Si la estructura lo requiere, coordinamos el tratamiento con el servicio de termitas y carcoma.
Prevención para que no vuelva
Ventila sótanos y patios, evita que la tierra toque directamente la madera de puertas o marcos, y revisa cada cierto tiempo arquetas y bajantes. En comunidades de vecinos de fincas antiguas conviene una inspección conjunta: si hay colonia en un piso, es fácil que también esté avanzando por el resto del edificio. Si tienes dudas, pide presupuesto sin compromiso y lo miramos antes de que la factura sea mayor.
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